jueves, 24 de octubre de 2019

Empieza la tormenta

Se desparrama el trueno, el gris cada vez más hondo.
Los pájaros erráticos sin casa ni camino.
Los árboles se hacen aullantes y espantados,
las tumultuosas casas
del viento desatado.
De pronto, la violenta y fulminante
claridad que enceguece.
Y uno tan pequeño
Y uno tan liviano
Uno tan marioneta
Del trueno, el viento, el árbol.

viernes, 23 de agosto de 2013

Los que dialogaban

Los que dialogaban se acaban de parar de la mesa y en la radio están contando cómo hacer una lasagna.

Siento crecer el familiar pánico y de nuevo quiero echar a correr.

Quiero esconder a los que amo, quiero hacerlos invisibles. Quiero poner de escudo toda mi piel, para que nada los toque, para que esta estupidez no se los trague.

¿Es posible huír? Ningún lugar quiere realmente acogernos, a nosotros y a nuestro vapuleado pasaporte. A donde vayamos seremos extranjeros, advenedizos, indeseables, colombianos.

Pero, como tantas veces, respiro profundo, estrangulo al miedo y me repito:

Así has vivido toda tu vida.

La burbuja resistirá, como lo ha hecho, ante las bombas de hace veinte años, ante las motosierras de hace diez, ante las balas caprichosas de las esquinas de esta ciudad de soles implacables.

Así creciste y así te hiciste fuerte. Así crecerán tus hijos y se harán fuertes también.

No hables mucho, no respires fuerte,  no te hagas envidiar de nadie. No te notarán, como nunca hasta ahora te han notado.

Este es tu país, y vas a seguir trabajando por hacerlo mejor, a pesar de todo. Y vas a seguir hablando cuando se pueda y callando cuando toque. No, mente, te prohíbo que te subleves y me grites que las fronteras son inventadas. Los que las inventaron las inventaron bien. Y son poderosas, y de alguna extraña manera se han convertido en lo que nos define.


Y recojo mi estropeada esperanza del suelo, la medio limpio con un trapo que ya está gastado de tanto limpiarla, me seco la comisura de un ojo estúpido que sigue creyendo en los milagros y sigo haciendo lo mejor que puedo lo que mejor sé hacer. Y así pasa un día más.

martes, 2 de octubre de 2012

Me ronda tu presencia


Cierro los ojos y me ronda anhelante tu presencia. Siento tu olor rodeándome, siento tu aliento caliente en mi garganta y el ardor de tu piel casi sobre la mía. Abro los ojos y cobro conciencia de que llevas meses a miles de kilómetros de esta silla. Pero tu presencia sigue aquí, insistente, poderosa. Mi boca se entreabre para besarte y mi razón asustada le pide que no lo haga porque sabe que no va a encontrar nada que no sea la absoluta ausencia…y aún así, una magia desconocida logra invocar tu sabor, tu olor, la humedad ardiente de tu lengua tanteando mis labios y la sensación enajenada de tus suaves mordidas que bajan desde mi boca y me rozan el cuello, buscando mis pezones que se levantan ansiosos ante tu conjuro.

No más, no estás aquí. Me levanto y tomo agua fría, me como un hielo, me mojo la cara y el pelo, respiro profundo y me miro al espejo que me devuelve una cara cansada y una mirada insomne. Me parece oírte en nuestra habitación y te contesto…De nuevo mi razón asustada me recuerda que no estás aquí, que estoy hablando sola. Pero la mirada en el espejo se ha iluminado y los labios de la cara cansada se han elevado en una sonrisa. Recuerdo que a pesar de que estás lejos, no te he soñado. Recuerdo que esta es nuestra casa, que en nuestra habitación está la cama que compramos juntos y en donde tantas veces nos hemos amado. 

Acostada en nuestra cama, es mucho más sencillo sumergirme en tu recuerdo y dejar que tus labios sigan su camino entre mis senos, dejar que tus manos me desnuden y me alboroten la piel, dejar que tu cálida presencia se instale entre mis piernas y me posea con sabia lujuria…Y quedarme dormida, feliz en la inconsciencia de tu larga ausencia. Mañana volaré a tu lado, es el último pensamiento de mi mente semidormida.

Despierto, y la madrugada tiene el calor que siempre trae tu presencia. No quiero abrir aún los ojos, no quiero abandonar todavía el sueño en el que te encuentro…Pero el día me llama inexorablemente. Es tan fuerte el influjo de tu sueño que aunque sé que estoy despierta, con mis ojos aún cerrados siento tus brazos que me rodean, siento el sonido de tu respiración dormida. Odiando tener que hacerlo, abro los ojos y el corazón me salta. Tu también has salido de mi sueño, y estás aquí dormido, junto a mí, precisamente ahora que voy a irme al aeropuerto a buscarte en ese país lejano… Me levanto de puntillas, me visto, y tomo mi maleta… Miro por última vez tu imagen dormida, abrazando mi almohada, y me voy, preguntándome cómo vamos a hacer para encontrarnos de nuevo a miles de kilómetros de aquí, si de tanto anhelarte, ya te he traído a mi lado.

miércoles, 20 de junio de 2012

Ahora soy otro

Hay un nuevo pequeño ser en mi vida que comparte mi fascinación por las palabras. Me mira con los ojos tan abiertos, tan sedientos, tan asombrados, mientras oye por primera vez las palabras que serán las suyas, en esta dulce lengua nuestra.
Siento su leve peso contra mi pecho cuando después de mucho luchar contra el sueño -Porque le quita las palabras que adora- por fin se duerme. Yo le digo bajito que duerma, que las palabras y las canciones seguirán allí cuando despierte, que voy a seguir hablándole mientras sueña, que la música no se acaba, que bastará con abrir los ojos para que se encuentre con mi sonrisa, que lo voy a estar esperando al final de su sueño para seguir esta historia.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Las fronteras inventadas

Las vivo, las recorro, las huelo, las camino
de punta a punta.
Las intuyo, las lucho, las lloro,
me duelen, sangran, gritan, explotan,
olvidan, se ríen, me bailan en la mente,
las canto, suspiran,
me baño en el mar de sus bordes,
me tomo los ríos que las surcan,
amo y lloro a la gente que las habita.
Estas fronteras.

Perdí la huella que me trajo
desde la tierra blanca que me dio la lengua
Perdí la huella que me trajo
desde la tierra negra que me dio mi canto y mi ritmo
Perdí la huella de la gente india que me heredó el dolor.
En estas fronteras.

Pero estas fronteras son inventadas.
Mi patria verdadera es mi casa, mi hijo, su padre
y todo ser humano que quiera ser mi hermano.

sábado, 29 de octubre de 2011

Todo tipo de cosas me importa

Amo las palabras. Las musicales, las aceitosas, las dulces, pero también las rudas, las fuertes, las incisivas palabras. Me preocupan muchas cosas y siento desde que me recuerdo la imperiosa necesidad de escribirlas. Pero siempre me postergo. Este es un intento de tener un lugar para escribir lo que nunca escribo. No se puede esperar de este lugar tema prioritario, ni coherencia, ni hilación... ¿Tienen las letras un orden lógico, o solamente están unidas por la costumbre de verlas así, filaditas?